El chocolate ¡Ay el chocolate! La mayoría de nosotros siente debilidad por ese fruto amargo rico en grasas con efecto tranquilizante. ¿No es de extrañar verdad?

Os cuento un poco de su historia

El chocolate se obtiene de la mezcla de la pasta de cacao (materia sólida) y la manteca de cacao (materia grasa), ambas provenientes de las semillas del cacao, y del azúcar. A partir de ahí e incorporando otros productos como la leche, almendras, avellanas …

se van elaborando los diferentes tipos de chocolate y es ahí donde nos volvemos locos para saber por cual decidirnos.

Sí sí, es tan delicioso que la tentación de no probarlos todos a veces puede con nosotros. Tened en cuenta que el chocolate saludable para nuestra salud es el negro, a mayor porcentaje de cacao mejor, ya que es el principal ingrediente del chocolate negro,  yo consumo el de 70% de cacao, pelín amargo y dulce a la vez.

Hay estudios que demuestran que la leche que contienen los chocolates normales (incluso la que nos tomaríamos junto a un chocolate negro) impide la absorción de los antioxidantes que trae consigo el chocolate negro, desaprovechando todos los beneficios del chocolate. Sabiendo eso hagamos un buen uso de este oro negro.

Sabemos que es un alimento rico en propiedades antioxidantes.

Hay estudios que demuestran que el chocolate es un gran antioxidante capaz de prevenir la acción de los radicales libres sobre nuestro organismo. Sería lo mismo que decir que es un alimento adecuado para prevenir la degeneración de algunas células de nuestro organismo responsables de la aparición de múltiples enfermedades.

Es un alimento que ayuda a sentirnos mejor

Eso curre porque contiene una serie de componentes con propiedades euforizantes y estimulantes, entre ellos el que más destaca es la feniletilamina (perteneciente a la familia de las anfetaminas) es por ello que al sentirnos algo deprimidos, cansados.

Al hacer esfuerzos físicos importantes, en los cambios estacionales en los que la depresión asoma su cara más oscura, el tomar una buena onza de chocolate negro hará que nos sintamos más eufóricos activos y despiertos.

Tonifica el sistema nervioso, es rico en minerales como el potasio, fósforo, magnesio y selenio,  beneficia nuestro corazón, ayuda a controlar el azúcar en sangre. Los Aztecas lo consideraban un símbolo de sabiduría. Listos los Aztecas, muy listos!

Dicho todo esto queda anotado para la compra semanal de la familia ya!

Sabiendo algunas de las propiedades nutritivas y beneficiosas que tiene el chocolate para nuestro organismo, vamos a dar un paso más allá y conozcamos los beneficios que puede aportar a nuestro cabello.

Hace un tiempo salió al mercado el ritual de la CHOCO-TERAPIA para la piel con magníficos resultados, ahora le toca el turno a la CHOCO-TERAPIA CAPILAR, sí, tal y como lo lees, para que tu cabello pueda disfrutar, saborear, deleitarse con este maravilloso y genuino fruto sin engordar.

El cacao que contienen estos productos especializados proporcionaran al cabello una fuente extra de vitaminas y magnesio, tratan la deshidratación y desnutrición de la fibra capilar, contienen propiedades anti-oxidantes que como ya he comentado anteriormente, evitan la formación de los radicales libres.

Tu cabello estará más brillante y con más volumen, por lo que es una terapia excepcional para personas con el cabello estropeado, que quieran recuperar la vida del mismo, que tengan una melena lacia.

Puedes disfrutar del shampoo y de la mascarilla CHOCO-TERAPIA, la combinación perfecta para el cuidado de tu cabello.

Y ahora que sabemos que el chocolate puede engordar la salud de tu cabello. No lo dudes y permítete el placer de endulzarlo!

Escrito por Lidia Molina